Revista Pastoral Popular

Editorial. Participación democrática
Las últimas elecciones municipales plebiscitaron un mayoritario desinterés de la población chilena por la cosa pública. ¿A qué se debe? Se lo ha tratado de explicar como un fenómeno común en las democracias desarrolladas: mal de muchos… Entonces, no habría de qué alarmarse.

Pero ¿es tan así? ¿No habría que preguntarse qué les sucede a dichas democracias en la actualidad? Y ¿si no sería un mal que tendría remedio si… la democracia fuera más participativa, aquí y en todas partes?
Al menos aquí, el ciudadano de a pie – y también la ciudadana – sienten que sus preocupaciones diarias – deudas, salario, educación de los hijos, seguridad laboral, salud y varias otras – no son las de buena parte los parlamentarios, ediles o concejales. Todas esas cosas ellos las tienen ya aseguradas. Con tal que puedan mantenerse donde están. Prolongar sus mandatos. La cosa pública es para muchos de ellos una prebenda, más que un servicio. O un servicio para quienes pueden asegurarles la prebenda.

De aprobarse dos proyectos de ley actualmente en curso, este sentimiento de que los parlamentarios están sirviendo a intereses que no son los de la ciudadanía se vería confirmado.  Uno es el proyecto de ley para Fortalecer el Resguardo del Orden Público, llamado popularmente “ley Hinzpeter” por haber sido propuesto por el antiguo Ministro del Interior, hoy de Defensa. Este proyecto amenaza con penas de cárcel no solo a quienes provoque disturbios o destrozos, sino a los convocantes a manifestaciones públicas de donde hayan derivado dichos destrozos, tomas de edificios públicos o entorpecimiento de tránsito. La directora de Amnesty International en Chile ha escrito al respecto: “se abre la posibilidad de considerar como delito, punible con hasta 3 años de cárcel, conductas que no son más que el ejercicio de derechos humanos, tales como participar en una marcha pacífica, detener el tránsito con pancartas, manifestarse en la vía pública e incluso promover estos mismos actos en redes sociales.”
Su juicio, al que adherimos, es que “transformar el ejercicio de derechos humanos en delito es probablemente una de las maneras más graves y directas de bloquear su ejercicio, lo cual iría en vulneración directa de los tratados de derechos humanos que el propio Estado de Chile ha ratificado.”

Sin actos como los descritos, las “autoridades” no habrían tomado cartas en asuntos como el precio del petróleo en Magallanes, el abandono de regiones como Aysén, la contaminación de Freirina por los cerdos de Agro Súper, el descontento creciente por el “negocio” de la educación y por su mala calidad en Chile.

¿Los parlamentarios pretenden acaso que los chilenos y chilenas sigamos callándonos la boca sobre nuestras preocupaciones, para que los dejemos tranquilamente gozar de sus prebendas?
El otro proyecto donde el parecer de los ciudadanos y ciudadanas sigue inconsulto es el de la ley de pesca, la llamada “Ley Longueira”. Es cierto que al menos quince parlamentarios han manifestado su oposición y están elaborando un contraproyecto.

De ser aprobado el “proyecto Longueira”, solo cuatro empresas, pertenecientes mayoritariamente a unas siete familias chilenas, recibirían del Estado el regalo de un 85% de los peces que viven en aguas territoriales chilenas. Y sin embargo, estos peces nos pertenecen a todos, como lo afirman, y con razón, los quince parlamentarios del contraproyecto. Los pescadores artesanales quedarían después de esa ley aún más desfavorecidos que en la actualidad.

En política hace ya mucho tiempo que se está actuando con la cosa pública a espaldas de nosotros y nosotras, la gente de a pie. Se nos han ya enajenado bienes que nos pertenecen a todos, como la salud, la educación, las carreteras, las comunicaciones, el agua. Todos estos bienes han sido dados en concesión o propiedad a enormes consorcios privados que los explotan con criterios meramente comerciales, con mínimo control estatal – como si el Estado no estuviera allí para proteger nuestros de-
rechos en todos esos dominios.

La abstención de las pasadas elecciones ha sido un plebiscito en contra de tamañas enajenaciones. Que ahora no nos quiten también los peces y el derecho a manifestarnos libremente.

Revista Pastoral Popular

Sumario
Participación democrática Pág 01
PIERRE DUBOIS - IN MEMORIM
Extractos de una Conversación: Pierre Dubois, testimonio y profeta de Jesús Pág 02
Paulo Álvarez
Querido Pierre Pág 08
Pablo Fontaine
Gracias Pierre Pág 09
Luis Morales
30º ANIVERSARIO
Un aprendizaje ecuménico con historia Pág 10
Raúl Rosales
El Centro Medellín desde la perspectiva del Movimiento Ecuménico Pág 12
Juan Sepúlveda
INÉS PÉREZ - IN MEMORIAM
Memoria de una Mujer Diferente Pág 15
Sergio Torres Dinámicas Sociales
Los nuevos pobres y el nuevo ecumenismo    Pág 19
Alvaro Ramis
La "divina" Providencia, donde Providencia fuimos todos    Pág 21
Ana María Olguín
Comentario Bíblico
Introducir verdad Pág 23
José Antonio Pagola
Pueblos Originarios
Asociación de Ingenieros Forestales por el Bosque Nativo Pág 24

Ver Revista

Para suscribirse a nuestra Revista Pinche aquí

Banner CEDM

Centro Ecuménico Diego de Medellín

Buscar

Calendario de Actividades CEDM

alt