EN ESTAS HORAS DE DOLOR, NOS SOLIDARIZAMOS CON EL PUEBLO HAITIANO
Nuestros hermanos y hermanas del vecino país de Haití sufren la pérdida de millares de sus seres queridos. Las imágenes de la desolación, muerte, sufrimiento y dolor nos ahogan y sofocan nuestras vidas.
La tragedia que ha provocado el terremoto es inimaginable en pérdidas de vidas humanas, en destrucción material y en los efectos humanos, sanitarios y sociales que se manifestarán sucesivamente.
El terremoto aumenta de forma dramática las precarias condiciones de vida en las que el país ha vivido por décadas.
Nuestros hermanos y hermanas lloran por sus seres queridos que han fallecido. Muchos, muchas, buscan, aún con esperanza en medio de tanta desesperanza, rescatar o encontrar sobrevivientes. El cuadro que podemos ver por medio de las fotos, reportajes o noticias, es desolador. Hay tristeza, hay dolor, hay muerte.
En medio de la muerte, sin embargo, podemos descubrir señales de vida, de esperanza. Por ello destacamos como un gran gesto la actitud solidaria, humana y fraterna con que la comunidad internacional se ha dispuesto a ayudar a mitigar los efectos de esta tragedia, disponiendo de equipos de ayuda humanitaria, el envío de remedios y útiles de primera necesidad, además de gestos visibles de acompañamiento permanente y disposición a aumentar o incrementar la colaboración dentro de las necesidades que se manifiesten.
Como cristianos manifestamos nuestra solidaridad y nuestro pésame al hermano país y a las familias que han perdido a sus seres queridos, muchos de ellos hermanos en la fe. Nos unimos en la oración para pedir al Señor su consuelo y fortaleza en estos momentos y nos disponemos a ofrecer nuestra colaboración en lo que los organismos nacionales o internacionales necesiten para estar junto a los que hoy sufren esta tragedia.
Desde nuestra fe evangélica, invitamos a unirnos en la oración y comprometernos en la acción para estar junto a nuestros hermanos y hermanas haitianos, haitianas que sufre y lloran. Compartamos, en parte, de lo mucho que el Señor nos ha dado. “Consuelen, consuelen a mi pueblo!! dice Dios”.
Fraternalmente en Cristo;
Prof. Daniel Godoy
Rector
www.ctedechile.cl
Santiago, enero 14 de 2010.



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