Con agrado y esperanza la Coalición Ecuménica por el Cuidado de la Creación lanza hoy su campaña “Alabado Seas por Chile”. Desde la rica contemplación de la Encíclica del Papa Francisco Laudato Si (Alabado seas), inspirado en el Cantico de las Criaturas de Francisco de Asís, queremos mirar a nuestra realidad chilena, el precioso pedazo de hermana y madre Tierra que habitamos.

Lanzamos esta campaña en agosto, el mes de la solidaridad, expresando así nuestro apoyo a las comunidades en Chile que están afectadas por el deterioro ambiental. La finalizaremos a fines del mes de noviembre, cuando nuestro gobierno se reúna en una conferencia internacional de las Naciones Unidas en Paris, Francia, para decidir sobre medidas internacionales para frenar el cambio climático y salvar el futuro de este Planeta Tierra, nuestra única casa común. La campaña está dirigida a todas las personas que están preocupadas por la crisis ecológica y desean saber más y ser parte del cambio en Chile.

Cada Lunes y Jueves publicaremos una frase de la Encíclica vinculándola con una imagen de nuestra realidad chilena. Así esperamos poder contextualizar el mensaje de la Encíclica en nuestro país, que está tan afligido por el saqueo de sus tierras y aguas por algunos, causando el sufrimiento para muchos otros y otras. Cada frase que compartimos va a estar vinculada un texto sencillo y breve en que reflexionamos sobre la situación de nuestra casa común, entre Cordillera y Mar, para que nos informemos, y nos inspiremos para el cambio. La Encíclica nos invita a ser parte de un cambio de paradigma, de ética, de cultura y espiritualidad. ¡Hagámosla nuestra!

¡Difunde, comparte, conversa y hazte parte de la campaña “Alabado seas por Chile!”

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Frase de la Encíclica "No hay dos crisis separadas, una ambiental y otra social, sino una sola y compleja crisis socioambiental."

Frase de la Encíclica "Vivir la vocación de ser protectores de la obra de Dios es parte esencial de una existencia virtuosa, no consiste en algo opcional ni en un aspecto secundario de la experiencia cristiana” (LS, 217)